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sábado, 29 de marzo de 2014

201403292232?? Laberintos

Me gustan los laberintos. Es como un lugar para la introspeccion. Bueno, por lo menos así les manejo lo que viene siendo la alegoría de laberinto: Un lugar para perderse y encontrarse al final. 

Cuando era niño dibujaba muchos laberintos. Tenia yo acaso unos 10 u 11 años y diseñaba laberintos en mis libretas. Me esmeraba en hacerlos difíciles de resolver pues me gustaba ver como mis compañeros de clase se quebraban la tatema tratando de encontrar la salida. Eso me divertía en demasía.  Y desde ese entonces hasta hace algunos años volví a hacer uno, aproximadamente hace unos 5 o 6 años (más o menos cuando comencé el blog). Supongo que todo surgió por mi fascinación por la mitología griega. Cuando leí sobre el mito del Minotauro y encontré en los libros de la casa una ilustración del laberinto que Dédalo diseñó para encerrar al monstruo, me sentí motivado a hacer mis primeros intentos de laberintos. Y hace algunos días me dio por tener esa temática en la libreta que inicié. Por lo general mis libretas nunca tienen temática. Sólo me sirven para escribir y dibujar. No hay un hilo conductor o parametro. Ahora en cambio me dio por ver  cuantos dibujos puedo hacer sobre laberintos y quiero ver cuanto puedo divagar sobre ellos. 

Y bueno, esto es lo de estos días.

















jueves, 20 de marzo de 2014

Quiero arreglar todo haciendo barrenos.

08:16 Anoche a la medianoche tuve un sueño lucido. Estaba en el espacio oscuro y mire una de mis manos, por miedo a perder la lucidez del sueño empecé a mirar con atención mi mano y veía los detalles, las marcas en la piel, mis dedos y cada marca de los nudillos, observaba con atención la forma de mis dedos y mis uñas. Todo eso pareció una especie de "zoom in". Me embelesaba mirando mis uñas y el brillo que tenían, me perdí, luego se esfumó la poca lucidez mirando eso y cuando reaccioné lo que veía en el brillo de mis uñas era una pelea, no recuerdo quien peleaba o que era, era algo abstracto, puros colores, rojo y amarillo mezclándose uniéndose y separándose violentamente. Sonaba una rola de Pink Floyd como fondo pero su nombre no lo recuerdo, pero sé que era de ellos por que ayer antes de dormir los escuche y esa melodía que me gustó se me impregno. Creo que tampoco había soñado sonidos antes. Las voces que sueño siempre son como pensamientos y no recuerdo haber soñado antes melodías. Despertaba falsamente del sueño en otro sueño. Estaba en la sala acostado en un sillón y mis hermanos me pedían comida. Como estaba de buenas ordenaba una pizza, me ponía a dibujar con un plumón color rojo que apenas pintaba, me gustaba el efecto que tenia en mis trazos y luego le contaba a mis hermanos lo que había soñado. Luego desperté.

14:44 A veces sucede que una vez que se aprende algo ya se piensa que haciendo lo mismo se puede solucionar todo y pues, no. Como en ese capítulo de "Los Simpson", cuando Homero arregla todo dando balazos *se barrena la tatema (trepanación que le dicen)* (Inspirado en "Pi: El orden del caos").

16:06 Pienso en lo lioso y molesto que es tratar de tener una buena actitud. Luego trato de recordar desde cuando ando tratando de ser así. Luego recuerdo que desde que soy ateo me ha dado por andar más o menos feliz y que, antes y durante esa transición, yo era más amarguetas y pesimista (Eso creo). Nunca fue una manda tratar de sentirme bien y feliz, pero cuando me autoproclame ateo toda la preocupación existencial se fue. Más que preocupación era buscarle el "¿por qué?" a muchas cosas: Diorsito nunca me pareció suficiente explicación para mis dudas existenciales. En fin. Hace unos días caí en cuenta de que lo que le da sentido a muchas tonterías que hago, y a mi vida en general, es la realización de mis sueños. Incluso cuando tengo mis ratos de crisis todo va bien. Trato de tener una buena actitud aunque por lo general no espero que las cosas buenas lleguen teniendo buena actitud, en general no tengo una muy buena actitud, lo único que hago es no preocuparme demasiado, a veces (mentira, me preocupo demasiado cuando no debo, me preocupo harto, demasiado, infinitamente. Y luego olvido porqué).

20:40 Pinche calor, ya quiero irme de aquí. No tolero estar aquí, ya no. Hoy toda la gente de la obra sabe que ya estoy harto de estar en este clima, el lugar todavía no me hostiga, pero el mugroso clima, a ese no lo tolero. Y salen las comparaciones. Extraño Xalapa, allá por lo menos es más húmedo, pero aquí es más seco, o así me parece. Extraño.

*termina de cenar* *se chinga su postre*


21: 11 David Crosby canta harto bonito. Raro porque no me gustan las voces en la musica. Muy bonito disco el "Croz". Tranquilo y todo sereno… moreno. Sé prácticamente nada de el. Lo más que sé es que junto con Neil Young y otros señores viejitos conformaban Crosby, Stills, Nash & Young, supongo que por eso me place. ¡Ah! también porque en esta foto sale con un gatito... 


21:23 Acaba de pasar "One of these days" de Pink Floyd y era justo esa la rola que oí en mi sueño, la que más se me quedó de todo lo que escuché anoche en el shuffle del aituns. Definitivamente tengo un crush con todo lo instrumental.
Adoro el equinoccio de primavera. Pero odio la calors.

martes, 18 de marzo de 2014

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05:30 Sonó la alarma y de momento ahí estaba yo, sólo que media hora más tarde por un error al poner la alarma, error de dedo de mediahora que con un abrir y cerrar de parpados se convirtió en dos horas de retraso. "¡Maldita maldición!" Habría dicho I. Extraño mucho la 'arquiternura' de I. Pensaba en ello cuando me dispuse a hacer algo al respecto. Me vestí como pude y me peiné como siempre o, mejor dicho, no me peiné. Tomé mi cartera, mi celular, la maleta, mi mochila, mis gafas para el sol… y… ¡las pinches llaves! Mire la hora en el celular. Ya eran las 07:45. El tráfico por Tlalpan imposible para tomar taxi y acortar el tiempo. El tren ligero impensable para andar con maleta y mochila pero ideal para llegar lo más pronto posible. Se me pasaron dos trenes y al tercero conseguí colarme y hacerme de algo de espacio. Es el truco cuando uno no encuentra lugar en el tren ligero o en el metro. Hacerse de lugar a base de que los demás cedan un poquito del suyo aun cuando parezca que no hay espacio que ceder. Empujando harto, pues. Luego de acomodarse uno debe disponerse a tolerar las jetas de los otros, ponerles una jeta más fea y de vez en cuando sonreír, porque a ratos merece sonreír en los vagones y soltar un comentario  y hacer la plática. Y descubrir un compañero de platica por un rato. El rato siguiente uno estará haciendo jetas otra vez. Y así hasta la náusea en esta ciudad.  Y luego pienso "aunque es lo mismo todos los días siempre hay algo nimio pero diferente". Es lo bonito del absurdo, cada día se viste diferente, va retrasado, o va con calma, o ya lo chocaron, o ya está esperando el autobús. Ya va sonriendo o va dibujando igual que uno. O simplemente va poniendo jetas al de al lado y haciendo la plática con otro cinco minutos después.

08:30. Llegué con mi carita de espanto a la taquilla y compré mi boleto. Esperé casi 30 minutos. Desayuné ya más relajado. Pensé en lo que tenía que hacer. Hice algunas llamadas. Una para ser preciso. Miré el reloj, miré los andenes, miré mi boleto y así el mismo proceso unas 7 veces por lo menos. Es una manía que tengo desde siempre que viajo en autobús. Supongo que por ello sólo una vez un pinche autobús me ha dejado varado. Y desde entonces nunca me ha vuelto a pasar.

En los monitores apareció en letras rojas la hora de salida, el número de autobús y el andén por el cual aborde. Checaron mi boleto y busqué mi asiento. Saqué mis audífonos y puse a Moderat. Me perdí. Cuando desperté vi que estaba a una  media hora de llegar a la obra.

11:00 La mañana (casi medio día) morelense me recibió con un bofetada plena de rayos de un sol radiante, tal como me choca. Supongo que era el colmo de llegar tarde al trabajo. Me odié.

Descubrí que ya no me tolero tanto como antes, pero más por la fuerza de costumbre termino por estar bien conmigo mismo. Me acostumbro rápido. Cambio mis mañas. Sustituyo unas por otras y sólo las más arraigadas permanecen. A esas a lo más uno sólo las puede atenuar. Pero ahí voy. La maña de cambiar es invariable. Mi vieja maña de querer estar solo ya no es lo que era. Ni el gusto. Y no sé por qué ¿Será la edad? ¿Serán las pretensiones? O ambas.

(Quizás pienso muchas tonterías).

17:34 Con todo y los rayos de sol hoy tocó un buen clima, entendiendo por 'buen clima' a que parte de la tarde el cielo estuvo medio nublado y con algo de viento. Un clima fresco y menos sofocante que el habitual. Y adore eso. Imagine que llovería, pero nada. Al final de la tarde el cielo se despejo. Y me quede ahí con mis ansias de lluvia. Ojala llueva pronto.

Pude percibir el olor a tierra mojada cuando los trabajadores del campo de golf fueron a lavar sus máquinas. Mi memoria se impregnó de cierta nostalgia por algunos días lluviosos. Muchos días lluviosos. Muchos días con olor a tierra mojada. Días que olían a humedad de neblina y de esperar dentro de la blancura de la niebla. Días de ver una silueta dibujarse en la niebla, varias siluetas. Algunos días muy añejos y otros más cercanos. Y hartos días de todo tipo. Días pesados y días buenos.


22:05 La tierra mojada huele a nostalgia (Debo dormir).

sábado, 15 de marzo de 2014

Cosas de esta semana

De lo poco que dibujé esta semana esto fue lo que me gusto.

Una versión de Ana bailando.


Cuando escucho "Kelly" de Van-She,  me da por imaginar a la dichosa "Kelly" de la canción.


Este nomas salió... fue sin querer. Originalmente iba a dibujar una sirena.


Y por ultimo, hoy me anime a hacer un dibujo del Gato turquesa para que mi hermana lo imprima en tazas.

... y ya.

martes, 11 de marzo de 2014

Torpeza

A ratos me descubro torpe, cuando me embarga la emoción. Quizás no debería hacerlo, pero lo hago. Me descubro necio y no me gusta serlo, pero lo soy. Y así hay muchas cosas que no me gustan de mi. A ratos lo olvido, pero siempre sale a flote. Sin querer. No soy tan consciente de mis errores como yo pensaba. Y a veces creo que hundo más y más los pies. Y me siento más y más torpe.

Un año y un mes

       Hoy tocó un día despejado en esta zona de Morelos, mucho sol y calor. Es un día precioso, pero es una lastima que odie los días como este. Me gustan los climas fríos y templados. Contra eso no puedo hacer nada, más que aguantarme. 

Cuestión aparte. Las cosas en el trabajo van avanzando, aunque no quiera y aunque no pueda, aunque a ratos todo se torne ominoso o a ratos me vaya bien más por azar que por verdadera determinación. Al final las cosas se hacen. La obra lleva un ritmo en el que uno no se puede detener. Uno debe estar atento a lo que se hace, uno debe ser cuidadoso con las cosas mínimas y con los detalles (Eso todavía lo voy aprendiendo).

Ayer recordaba, mientras recordaba otras cosas, que olvidé que cumplí un año en este trabajo. Que no me arrepiento de haber botado el trabajo anterior. Que he aprendido muchas cosas. Y que el trabajo es algo que merece ser celebrado, más cuando a uno le gusta,.

No sé si alguna vez escribí al respecto de mi empleo anterior. Llegue ahí más por una mezcla de azar y de simples ganas de hacer algo, que por que en verdad quisiera. Desde que entre a esa empresa me sentí inconforme y más bien lo acepté por la obligación que asumí para conmigo de trabajar y mantenerme. Fue odioso. No voy a decir para quien se trabajaba, porque me da cierta vergüenza, pero al final era trabajo y era algo "decente". Dibujaba planos de a montón, casi todos lo mismo, cosa que en poco tiempo termino por fastidiarme. A tal grado que me llegué a sentir un mono entrenado que incansable y triste repetía una cosa tras otra, siempre.

Luego quiso (otra vez) el azar, y mis ganas de salir de ahí, que alguien me ofreciera la oportunidad de estar en lo que siempre he querido estar: en obra. Interactuando con gente y resolviendo problemas que en el papel se me planteaban fáciles pero de cuyas implicaciones en lo real desconocía. Las relaciones con las personas, que mi trabajo no se limita a mandar a los trabajadores, sino tratar con diversas personas y situaciones, como cobrar el trabajo, y lidiar con harta cosa agria y fastidiosa.  Aun desconozco mucho, pero en el inter las cosas que voy aprendiendo también me van definiendo como persona. Por eso adoro mi trabajo, por eso despreciaba un tanto al anterior. Quiero aprender más, así que supongo que cuando sienta que he aprendido lo suficiente cambiare de aires. Me saldrá lo Martínez y querré moverme a otro lugar. Pero agradecido con este trabajo.

Y así las cosas, recordando y valorando estas experiencias, celebro este primer año y un mes. Esperando no dejar de aprender.




sábado, 8 de marzo de 2014

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He dibujado poco, entre semana me cuesta dibujar y francamente no he tenido un buen animo para hacer algo. Necesito estar solo. Sin twitter y esas chingaderas. Ojala pudiera hacer lo mismo en la obra.

Aún así algo ha salido.


viernes, 28 de febrero de 2014

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Después de varias noches al fin anoche soñé algo acerca de V. Fue una especie de regaño. Sólo diré que mi inconsciente me dice que no haga cosas vanas y que deje de pensar en ello. Eso hago. Eso trato de hacer.

Por otra parte. 

No puedo dibujar. No estoy tan bien como pensaba, no sé cuánto más tardaré.  Una catarsis más. Un estallido más. Y colapsar. Me gusta esa palabra.

Oigo la música que a ella le gusta, un tanto para no hacer lo que otras veces hice. Anteriormente prefería no escuchar la música que me significaba y era mi manera de levantar un muro y proteger mis emociones. Ahora lo contrario. Escucho la música que me significa para que vaya perdiendo sentido, la fuerza de la costumbre termina por hacer todo tan normal. Tan como si siempre hubiera estado allí. Tan normal, como siempre debió ser. Tan como si fuera nada.  Al final otra experiencia. Pero entre tanto dejo que la emoción se desborde…. Un poco más. Como las presas no me conviene estar a tope.

Y tras desbordarme me siento mejor.

Al final el muro está ahí, pero dejo salir lo malo para curarlo. Una caja de Pandora quizás. Soy puro contenido. El contenedor es lo de menos (Al final soy ambos). No sé cómo antes pude contener tanto. Ahora fue tan poco, pero intenso. Y eso supongo que es lo que me trae así. O quien sabe. Quizás con los años mi dramatismo va aumentando y sobre-actúo. (Lo cierto es que en verdad me conmocioné, pero me quiero engañar). Quizás mi yo contenedor ya no resiste tanto. Y supongo que sí: A veces no resisto y pum…  sobreviene el desborde. Y pienso. Pienso y pienso.

Una hoja doblada, traspapelada entre inmensas pilas de papeles y libros. Una botella vacía en el suelo. Una rebanada de sandía. El polvo sobre mi laptop. La luz que se filtra entre los vanos sin ventanas.  El aire que corre por los mismos vanos y alborota mi pelo. Y yo perdido entre tantas cosas nimias. Buscándome. Re-encontrándome. Y me gusta la sensación. Como en el sueño en el que me hablaba por teléfono y me escuchaba a mí mismo. Me gusta la sensación de lo diferente, lo nuevo, lo otro, o quizás es sólo el viento en mi cara. Probablemente ambas.

*se chinga un puñito de cacahuates con chile y ajo*

miércoles, 26 de febrero de 2014

Mi voz.

Soñé que estaba en la casa en la que me estoy quedando en Morelos. Cenaba y al terminar hablaba por teléfono. No identificaba la voz. Luego uno de mis albañiles decía que estaba hablando con alguien a quien yo quiero. Y en ese momento me di cuenta que la voz al teléfono era la mía. Estaba hablando conmigo mismo. Fue raro escucharme pero aun así fue algo bueno y confortante. 

martes, 25 de febrero de 2014

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Restan menos de dos semanas para entregar esta casa y no faltan los líos. Que me falta experiencia, que van muy lento, que no sé mover a la gente, que no llega el material, que si lo encargue a tiempo, que ya se cayó alguien, que ya me mal-mira el maestro de obra porque lo presiono... pfff... Muchas de esas cosas apenas las he ido haciendo por primera vez, no lo digo como pretexto (pero por si me quieren pretextar ahista). Aun voy aprendiendo. Y me gusta aprender. Aunque sea a la mala.

Es que soy bien necio.

lunes, 10 de febrero de 2014

Polvo y ansiedad

Miro alrededor.

"… y en polvo te convertirás." 

Cosa que pienso y me la creo. Rodeado en la obra de polvo, cubierto y lleno de eso que da forma a la casa. Polvo en presentaciones diversas y muy bonitas. Al final esta casa será polvo y yo en otro lugar seré lo mismo. La misma sustancia, sustancia de otra cosa nueva ojala… ojala no pronto. Eso no lo sé. No sé porque pienso estas cosas en el trabajo, pero las pienso. No quiero pensar tanto.

Pero pienso más de lo que debo. Y luego viene la ansiedad. La ansiedad me quiere abrumar. "Ansiedad tonta y absurda. No tiene sentido" me digo para tratar de convencerme. Lo es. No debería de darle vueltas a ese asunto, no debería, no debo. Los problemas de otros no son mi problema. Mis problemas son mi problema. Pero, en ese afán de querer a alguien ¿qué tanto me deben preocupar los problemas de otros? Lo suficiente. "Ni tanto que te preocupe o te quite el sueño, ni tan poco que te valga madres" Pienso. Los problemas de otros los otros deben resolverlos. Pero el lío es que me da por intervenir, meter mi cuchara y hacer de las mías. Al final sé que no gano nada, sólo me genero conflictos y eso. Sirve de nada. Y me doy zapes por idiota. Dejo de pensar un rato por lo menos.


Pasa un rato, sigo pensando y acumulando polvo como un mueble viejo. Sereno como un mueble viejo, igual más tranquilo (¿Qué pensará un mueble viejo? Tonterías). Lidiar con la ansiedad propia es prácticamente lidiar con un doppelgänger de uno mismo. Uno de varios, de tantos. Muchos de uno mismo en uno mismo. Y qué lata.