Mostrando entradas con la etiqueta Que cagado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Que cagado. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de marzo de 2011

201103250335??

Se oye "Rezozero" de Kap Bambino...





"...the regret is my enemy
i don't speak to it
it makes me sick..."


Hay días como hoy, raros, y no por usar indiscriminadamente el termino /raro/, mas bien porque de tener una incertidumbre paso a un estado de stress y presión. Todo esto ocasionado por mi, digo, en parte tengo la culpa de esto. Me refiero a ondas de la maestría, que son las cosas que ahora, en este momento especifico, me ocupan mas que cualquier otra cosa. Y no me gusta sentirme presionado, pero la simple y sencilla idea de acabar pronto con esto, de una buena vez, me emociona.

Luego... ¿qué sigue?

Luego el miedo y el temor por pensar que la puedo cagar en algo que diga o que no haga, o en algo que se me escape. Las posibilidades de meter la pata son un chingo y en eso me especializo, en meter la mata muy a menudo para que en momentos como este no tenga que cagarla. Y me estreso porque no me gusta que las cosas salgan diferentes a como yo quiero, que las cosas se me alejen de cierto control. Me gusta controlar y predisponer.

Aún así, la idea de depender de los comentarios de otros, de las ideas de otros, y tener que refutarlos, tener que demostrar que lo que yo digo es cierto, o por lo menos que tengo una mejor idea de lo que hago. Eso me estresa, no poder determinar eso. Lo más que puedo hacer es ser contundente y no dejar dudas.

¡Cosa fácil!

miércoles, 2 de febrero de 2011

Crónica de días pesados 02

Hoy, como desde hace unos 3 o 4 días corre el viento y mueve constantemente las ventanas mientras yo trato de sobrellevar una mugrosa gripe,  cansado de andar todo el día en la calle. Una pequeña dosis de realidad, relativa realidad. No me puedo quejar. Buscar algunas cosas en el centro, pagar una deuda de tamales, fallar en el pago de esa deuda de tamales y sobrellevando la tercer semana de una dieta auto-impuesta de pura pastura y otras cosas similares para estar sano. El stress del final de la maestría ya se siente, y como cada vez que he iniciado un ciclo es tiempo de cerrarlo, el fin de un ciclo que se veía no tan lejano. Es eso o son los años que creo me empiezan a pesar y conforme siga pasando el tiempo más me van a pesar... y no quiero saber. Usualmente me gusta saber las cosas pero esa es de las cosas que prefiero no saber. Lo único que quiero concretar ahora es la maestría. Y lo que sigue, siempre lo que sigue.
Ayer una platica que me hizo trasnochar, culparía al café pero tomo lo suficiente como para poder dormir bien. Y uno ve a las personas cercanas y trata de entender. Pero es que no son las mismas cotidianidades. Luego uno se da cuenta de que las personas simplemente ya no son lo que solían ser y uno tampoco. Y uno ve las cosas con ojos distintos, como siempre.
En fin. Regresando al día de hoy. Había olvidado que pinche hormiguero hay en cierta zonas del centro. Tenía un buen rato sin meterme en esos pasajes y calles llenas de gente. Absurdos ellos y yo. Lo genial que es caminar rápido, saberse perdido entre toda la masa de absurdos y ser uno más. Olor a "humanidá" del metro, a garnachas y tacos mugrosos afuera de cada estación (con el consiguiente sufrimiento porque uno solo come pastura). Abstraerme por un rato y olvidar la mugrosa tesis, en la que siento que avanzo al ritmo de una letra por día. Caminar. Había olvidado que me gusta caminar en el centro y perderme leyendo temporalidades en algunos edificios, hallar singularidades en las personas y luego reconocerlas o desconocerlas en mi mismo. Eso y el placer de hallar musas efímeras en la calle, de las que solo me quedó la impresión de un pestañeo en mi memoria y que espero sobrevivan en papel, transfiguradas.
Reconozco ciertos días sinsentido como hoy, que me recuerdan a los días de Xalapa. Días en los que revisaba los caminos que me habían conducido a ciertos momentos. Ahora, a diferencia de aquellas ocasiones ya no hay desasosiego.

Nota: Bueno igual y sí hay algo de desasosiego, ayer vi esta nota del Universal que hablaba acerca de algunos establecimientos en el centro en donde se podían comer tamales y pues en la Hostería de Santo Domingo no, a la mera hora tuve que comer un chile en nogada... (Aun así comí relativamente decente). También la culpa es mía y de mi flojera. Debí haber buscado notas especializadas y no lo primero que me mostró "San Google"... *facepalm* 

jueves, 20 de enero de 2011

Crónica de Días pesados #1

La disciplina es algo que me cuesta entender, bueno no entender mas bien la disciplina no es mi fuerte. En lo personal a mi no se me da mucho esto de tener que apegarme a ciertas normas o reglas. Trato en ocasiones de sacar mi lado disciplinado y  responsable, pero lo típico es que pueda mantenerme en esa situación por lo menos un par de días y si exagero una semana. Lo digo un tanto por las dietas y por el ejercicio. Aunque ahí debo añadir otros factores que no me permiten llevar a cabo una dieta o ser constante para realizar algo de actividad física. Las dietas son algo impensable para mí, porque (afortunadamente para mi) siempre ando devorando lo que pueda y si las he considerado es porque soy consciente de que debo cuidarme mas, ya saben, no tantas grasas, cuidarme más, no tanta carne, cuidarme más, no tanta azúcar, cuidarme más y bla bla bla... Realizar algo de ejercicio tiene la misma motivación: cuidarme más (así tipo mantra: Cuidarme más, cuidarme más, cuidarme más, al infinito y blablabla...) y quizás verme mejor (lo cual me da justo en mi lado flaco, el ego).

Lo malo eso sí, es que mi hueva para hacer las cosas suele ser tremenda, inconmensurable a un grado tal que, por ejemplo, tuve compañeros que dibujaban en CAD y tenían un peculiar "callo" en la parte inferior de la muñeca derecha ( los que dibujaban, pues había otros que usualmente mandaban a hacer sus trabajos o de plano eran nefastos). Bueno la cosa va de que comencé a usar CAD y al poco tiempo me di a la tarea de optimizar mis tiempos y tratar de dibujar la mayor cantidad posible en el menor tiempo y así aprendí a sacarle el mayor provecho al programejo (lo cual me hace muy dependiente de el... chin). Eso con tal de cansarme menos, dibujar rápido, con mejor calidad y sin tanto relajo. Total, es la hora en que no tengo ese dichoso "callo" en la parte inferior de la mano derecha.

Regresando al tema de la disciplina, hoy tuve un arranque de iluminación y regresando de la escuela rumbo a mi casa pase al [inserte aqui el nombre de su supermercado de preferencia]. En mi mente vislumbré claramente que haría mi despensa y compraría lo necesario para subsistir esta semana y nutrirme sanamente (El ejercicio lo descarto porque francamente me da flojera ). ¿Por qué? Bueno, inician días pesados y ayer después de zamparme un alambre de pastor, 6 tacos de cochinita, dos tortas de suadero, una orden de cebollitas y dos refrescos, sentí algo (ademas de "mariposas" en el estomago), la necesidad de no mal-pasarme y cuidar este puerquecito que diosito me dió*se soba la panza*. Eso es un motivo, el otro fue que hoy me asome a mi refrigerador y no había nada, el interior  estaba completamente vacío. Al verlo un par de lagrimas recorrieron mi mejilla derecha y no pude aceptar la idea de un refrigerador sin cosas que refrigerar, me chocan las cosas que no funcionan adecuadamente.

Con esa premisa (aunque la verdad me acorde cuando venia en el pesero y vi el letrero del [inserte aqui el nombre de su supermercado de preferencia]) me lance al [inserte aquí el nombre de su supermercado de preferencia] a buscar pastura... digo, lo necesario para alimentarme sanamente esta semana.  Llegue a casa cargado con mi dotación de champiñones, pimientos, brocolí, lechuga (no especifico el tipo por que agarre la primera que ví),  zanahorias, manzanas y no se que otras cosas más. Vacié todo el cargamento en el refrigerador y una sonrisa de satisfacción se pinto en mi rostro (la cual se apago al pensar que comeré como vaca).

Mientras me zampo una manzana y unas hojitas de lechuga con champiñones y queso panela, me pongo a pensar que ya escribí demasiado, que bien pude avanzar en lo de mi tesis, y que ya llegaron los días pesados (con el refrigerador lleno, y a ver cuanto tiempo me dura este mood intento de disciplina por comer algo sano) A ver.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Ojala... Pt. III

No me gusta hablar de cotidianidades y cosas de ese tipo, pero bueno, que le vamos a hacer. Hoy fuen un dia de esos pesados, estuve en una semana de días pesados (justo ahora sigo sintiendo como me mareo y como el monitor se va de un lado a otro, y lo peor es que ni borracho estoy) y eso es nefasto.

No voy a decir mucho de lo que hice estos días para estar así, la verdad no me siento orgulloso de maltratarme tanto, o sea, me gusta desvelarme, pero no tanto. No tengo idea de las horas de sueño que me debo, pero en las ultimas 72 horas he dormido aproximadamente 15 y no de corrido. El chiste es que ademas hoy tuve una presentación, llegue casi con taquicardia y pálido... y al momento de la exposición resucite.

Como sea... he aquí el fruto de mis desvelos... de los pinches días pesados.






martes, 21 de septiembre de 2010

La insoportable levedad del ser... en Facebook

"Me corte el cabello y también el Facebook" eso decía mi mensaje personal del Msn. Una mamada en si, pero a fin de cuentas lo suficientemente trascendente en mi cotidianidad. Harto hasta el colmo de mis comentarios pendejos, y de los demás, de chingaderas por el estilo... a mi me vale madres la vida de los demas o por lo menos me vale madres mas la vida de algunos. Estoy harto. Así nomas por ganas de darme gusto, pues soy un pinche caprichoso...

domingo, 20 de septiembre de 2009

De la conveniencia de comer hamburguesas o de los madrazos que se da uno en la vida!!!

Suele suceder, todas las mañanas, de hecho en cada momento de mi vida (desde que me levanto hasta aun antes de dormir) que trato de cuidar cada movimiento que hago. No me gusta ser torpe, ni parecerlo. Aun asi es difícil adivinar lo que pasara. Digo, uno sale de casa a comprarse una hamburguesa y ya en el camino uno ve a lo lejos que ese cubito amarillo en la esquina, el dichoso local de las hamburguesas, se halla rodeado por un cumulo de gente. Simplemente esta atascado de personas esperando para ordenar o para llevarse su orden, entonces uno puede decidir si esperar o analizar las alternativas que tiene: adelante hay tacos de carnitas y cosas así, ademas las hamburguesas no son el plus de uno. Como las opciones son reducidas y la gente en el local de las hamburguesas es mucha, uno toma la decisión de comer inefables tacos de carnitas. La espera por los tacos es en cambio corta, así como el tiempo en el que comienza a llover. Entonces, esperando a que la lluvia amaine uno se dedica a ver las nubes pasar y los círculos concentricos que se forman en los charcos cuando las gotas caen. Uno divaga acerca del por que los perros persiguen las motocicletas, pensamiento tan glorioso y de tanta trascendencia que simplemente se ve eclipsado por el claxon de un automovilista dispuesto a pasarse un rojo. Es eso y el invariable tono gris-oscuro-negro del pavimento. Eso todo eso y las ansias de estar en casa ya comiendo tacos de carnitas, cisticercos, y lo que traiga, que a fin de cuentas vale madres. Uno asoma el rostro hacia el cielo, como buscando algo, pero uno simplemente espera que las gotas disminuyan, y que el cielo se calme. Cinco minutos son suficientes para mi paciencia, asi que cuando uno se disponía a largarse del poco confort que puede ofrecer una lonita rosada de puesto de tacos de carnitas callejero, es en ese momento, en el que la lluvia disminuye. Como todo buen banquete en el que se hallen implicados unos tacos de carnitas, lo que no me puede faltar es mi tipico Boing de Fresa, para lo cual debia pasar otra vez frente a las hamburguesas y cruzar la calle para llegar a la tienda. Asi con el nuevo rumbo fijado, con mis tacos en la mano y un Boing de Fresa en la mente, emprendi el trayecto de regreso. Se que es algo trivial, y aburrido pero ya casi acabo, ok, ademas la parte del madrazo es la genial (¿Por que no habia alguien grabando eso?damn it!).
Como sea. Ya iba pasando por las dichosas hamburguesas, cuando note que una parte de la banqueta se hallaba levantada, inclinada hacia donde yo me dirigia. Pise con el pie derecho el borde e inmediatamente el pie izquierdo se apoyo en esa parte de la banqueta senti como se iba hacia adelante, trate de afianzar con el pie derecho, pero le fue igual: los dos pies para adelante y sopas!! Cai completamente sobre mi espalda en el suelo mojado y resbaloso. Eso si: no solte para nada mis tacos!!! Fue algo cagado por que no pude reaccionar, de un momento a otro estaba ahi tirado en el suelo, boca arriba con los brazos a los costados y con mis tacos ilesos. Después de contemplar el cielo gris desde el suelo y de incorporarme, mire hacia todos lados para ver si alguien me habia visto, imagino que no, por que desde las hamburguesas hubieran estallado las carcajadas, o quien sabe, quizas las disimularon, aunque habia mucha gente. De todas formas ese pensamiento quedo relegado a otro nivel cuando en mi mente recobro su posición el Boing de Fresa. Me levante y todo me dolia, la cabeza, la espalda y mis brazos. Como sea los tacos sabian bien, quizas no valian la pena el golpe, y el Boing decente, ya no recuerdo que estaba pensando.